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FBI sí tiene información

Meses antes del asesinato de su hijo, FBI conocía de complot
para asesinar a Juan Mari Brás.

Antonia Martínez Lagares

Fecha de Nacimiento: 22 de abril de 1949

Fecha de su asesinato:  4 de marzo de 1970 (21 años de edad)

Estudiante universitaria asesinada por policía en el Recinto de Río Piedras de la UPR

Antonia Martínez Lagares, de 21 años y natural de Arecibo, era estudiante universitaria y esperaba graduarse de Pedagogía.
El 4 de marzo de 1970, durante unos conflictos que se produjeron cuando la Fuerza de Choque de la policía fue enviada al Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico para intervenir contra los estudiantes, Antonia observó desde el balcón de su hospedaje, en un segundo piso de la Avenida Ponce de León, cuando un grupo de policías golpeaban a otros estudiantes y les gritó “asesinos”. Uno de los policías miró hacia el balcón, desenfundó su revolver y disparó. La bala atravesó la cabeza de Antonia e hirió en el cuello a otro estudiante que estaba con ella. La arecibeña murió poco tiempo después en el hospital Auxilio Mutuo.
Celestino Santiago, el otro estudiante herido, relató los hechos e identificó a algunos de los policías presentes. Posteriormente se acusó a un policía pero éste fue absuelto en el juicio.
Más tarde, en las declaraciones de agentes de la policía ante la Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto Rico en las investigaciones sobre el caso del Cerro Maravilla, un agente policíaco denunció el encubrimiento por parte de la policía y el FBI del asesinato de Antonia Martínez y declaró que para tapar el caso acusaron a un policía que no tenía nada que ver.
El verdadero culpable fue protegido y nunca ha sido procesado en corte por este crimen.

Luis Ángel Charbonier

Fecha de Nacimiento: 29 de agosto de 1949
Fecha de su asesinato: 11 de enero de 1975 (25 años)

Asesinado por artefacto explisivo en un acto del PSP en Mayagüez

A los 24 años el joven obrero había presidido por dos años el Comité del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) de su comunidad, en el barrio Amelia, presidía el Comité de Vecinos para el Mejoramiento de la Vivienda y ocupaba puestos de dirección en la Unión de los Empleados de la Industria del Cemento, que agrupa a los trabajadores de la planta de Cataño de la Puerto Rican Cement.
El 11 de enero de 1975 se trasladó a Mayagüez para participar en los actos que  celebraba el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP)  para conmemorar el natalicio de Eugenio María de Hostos. En esos días haría su Ingreso formal al PSP, luego de haber participado por varios meses en un Circulo de Estudios.
A las 6:20 de la tarde, “Cholo”, como le decían sus amigos más íntimos, se encontraba en el Central Drive Inn, que era un lugar de venta de comidas rápidas en la Plaza Pública de Mayagüez, donde se efectuaría el acto. A esa hora un poderoso artefacto explosivo estalló en el mencionado negocio, causando la muerte a Charbonier y a Eddie Román Torres, de 26 años, quien trabajaba en el lugar. Otras doce personas resultaron heridas, algunas de ellas de cuidado.
Un vocero del supuesto Frente de Liberación Nacional de Cuba se adjudicó el atentado. El entonces Secretario General del PSP, Juan Mari Brás, identificó al cubano exiliado Sergio Ramos Suárez, como coordinador de las células terroristas de la agrupación Abdala que servía como sombrilla para grupos como el llamado Frente de Liberación Nacional de Cuba. También señaló al ex-representante del PNP, Freddy Valentín, como enlace entre los sectores terroristas de Ia Juventud del Partido Nuevo Progresista y Abdala en Mayagüez.
A pesar de todos los compromisos de investigaciones oficiales del caso por parte de la Policía, el brutal acto terrorista no ha sido esclarecido y Ramos Suárez y Valentín ni siquiera han sido Investigados oficialmente en relación a este caso.
Al momento de su muerte Charbonier dejó un hijo de un año y medio de edad.

Santiago “Chagui” Mari Pesquera

Fecha de Nacimiento: 26 de agosto de 1952
Fecha de su asesinato: 24 de marzo de 1976 (23 años de edad)

Hijo mayor de Juan Mari Brás  y Paquita Pesquera Cantellops. Secuestrado y asesinado.

Chagui, apodo con el que se le conocía a Santiago Mari Pesquera, era un joven que a sus 23 años de edad despuntaba como un gran talento. Se graduó de la escuela secundaria en el año 1970 con muy buenas calificaciones. Estudió en la Universidad de Puerto Rico, de donde se graduó con un grado de bachillerato (B.A.) en Ciencias Sociales. Luego de graduarse estudió para piloto comercial en Oklahoma. Regresó en enero de 1976 y ya en febrero encontró trabajo. Llevaba varias semanas de piloto en una pequeña línea aérea de carga cuando lo asesinaron.
Al conocerse la muerte de Chagui, la sospecha general fue de que no se trataba de un crimen común sino de un asesinato político.
El país vivía un momento histórico en medio del ambiente de persecución institucional al independentismo, típico de la Guerra Fria; Mari Brás era una figura prominente del movimiento, y él y su familia habían sido objeto de múltiples amenazas y atentados, incluyendo la colocación de artefactos explosivos en sus residencias y automóviles. Esto, unido al hecho de que en la Policía operaba una banda de agentes corruptos y represores controlados por el FBI y que el Departamento de Justicia cometió una serie de irregularidades en la investigación y procesamiento del único sospechoso oficial del crimen, dejaron a la familia y al movimiento independentista insatisfechos con el resultado de la pesquisa y el juicio del cual resultó convicto Henry Walter Coira Story.
En varias ocasiones el Departamento de Justicia ha reabierto el caso. La primera de ellas en 1984, concluyó sin lugar a dudas que Henry Walter Coira Story no actuó solo y otras personas participaron del asesinato. Sin embargo la investigación siempre ha quedado inconclusa y las autoridades no ponen el esfuerzo necesario para concluirla y procesar a los responsables.

Carlos Muñiz Varela

Fecha de Nacimiento:
10 de agosto de 1953
Fecha de su asesinato:
28 de abril de 1979 (25 años de edad)

Se sospecha de individuos vinculados a derechistas del exilio cubano y policías.

Carlos Muñiz Varela, joven cubano que fue traído a Puerto Rico en 1960 a los siete años de edad, en su corta vida dejó hondas huellas entre sus seres queridos y compañeros,  destacándose por su inteligencia,  liderato y compromiso con causas colectivas.
Militó en la Juventud Independentista Universitaria y ayudó a organizar la Juventud Independentista Estudiantil (JIE).
Fundó el Movimiento Socialista Popular y la Unión de Juventudes Socialistas (1973). Se unió al grupo de la Revista Areyto (1974), luego al Partido Socialista Puertorriqueño (1976) y ayudó a fundar la Brigada Antonio Maceo (1977) y la agencia de pasajes Viajes Varadero (1979).
Como parte del trabajo de Areyto, asistió a un seminario sobre Cuba, auspiciado por el Instituto de Estudios Cubanos (IEC) en Gainsville, Florida y luego participó de programas radiales donde se discutía la debacle del exilio y la Revolución Cubana.
Como corresponsal de Areyto, viajó a Cuba por primera vez en septiembre de 1977 y publicó un artículo con sus entrevistas a líderes de la Revolución y contrarrevolución, causando impacto en el exilio.
A consecuencia del diálogo y la nueva política de la Revolución hacia el exilio, fomentó los viajes de cubanos residentes fuera de Cuba para visitar sus familiares y logró la representación del turismo cubano en Puerto Rico. El 21 de diciembre de 1978 llevó a Cuba los primeros 90 pasajeros cubanos de Puerto Rico, cifra que ascendió a 2,500 al momento de su muerte,  a pesar de las amenazas terroristas.
Carlos Muñiz Varela fue tratado como el enemigo número uno de un sector del exilio cubano y la violencia en su contra no cesó hasta su asesinato el 28 de abril de 1979,  acabando así con la prometedora vida de este joven de apenas 26 años de edad. Nadie ha sido acusado por este crimen.
A su muerte dejó dos hijos,  Carlos Muñiz Pérez de 5 años y Yamaira Muñiz Pérez  de unos meses de nacida.

Orlando Canales Azpeitía

Fecha de nacimiento:
24 agosto de 1946, en Cuba
Desaparecido:
24 de julio de 1986 (39 años)

Desapareció un día antes de viajar a Cuba como  parte de la Brigada Antonio Maceo.

Desapareció en la madrugada del 24 julio 1986, luego de salir de su trabajo a las 4:40 A.M. Su carro apareció chocado tres horas después por dos desconocidos que se dieron a la fuga. Las pruebas de balística revelaron que hubo disparos dentro del carro, pero el cadáver de Orlando nunca se encontró. Ese día saldría hacia Cuba como miembro de la Brigada Antonio Maceo compuesta de jóvenes del exilio cubano.
LLega a Puerto Rico en 1960 a la edad de 14 años. Ingresó a la Universidad de Puerto Rico (UPR) en 1965 y se graduó en 1971. Prosiguió estudios graduados en Filosofía en la universidad de Heidelberg, Alemania y luego en programación de computadoras de vuelta en la UPR.
Formó parte del II Contingente Carlos Muñiz Varela en el verano de 1979 que realizó trabajos voluntarios en Cuba.
Al momento de su muerte trabajaba como programador para la compañía Wang, donde entre otras responsabilidades programó el sistema informativo de la Policía de Puerto Rico en el Cuartel General.
Días después de su desaparición misteriosa el presidente de la Asociación de Miembros de la Policía, Jesús Taboada, lanza versión de que Orlando Canales había infiltrado la Policía y se encontraba prófugo en Cuba, hecho que nunca fue sustentado ni confirmado. La versión fue rechazada por el entonces superintendente de la Policía, Carlos López Feliciano.
A su muerte Dejó una hija de cuatro años.

Ángel Rodríguez Cristóbal

Fecha de Nacimiento:
2 de abril de 1946
Fecha de su asesinato:
11 de noviembre de 1979 (33 años de edad)

Asesinado en prisión donde cuplía sentencia por desobediencia civil en Vieques.

Angel Rodríguez Cristóbal, joven cialeño militante de la Liga Socialista Puertorriqueña, fue arrestado junto a otros veinte puertorriqueños por tropas de la Marina norteamericana cuando participaba en un acto de desobediencia civil en solidaridad con el pueblo de Vieques en el año 1979.
El 26 de septiembre de ese año el juez federal Juan B. Torruellas lo condenó a seis meses de cárcel. Fue recluido en una prisión de Puerto Rico pero el 28 de septiembre lo trasladaron secretamente a la prisión federal en Tallahassee, Florida. El 6 de noviembre de 1979, Rodríguez Cristóbal apareció muerto, supuestamente ahorcado en su celda de la prisión. Las autoridades de la prisión alegaron que se trataba de un suicidio, pero el cuerpo mostraba una herida vertical sobre la ceja izquierda y otra herida en el dedo pulgar izquierdo. Tenía también hematomas en distintas partes del cuerpo y sangre en la boca y la nariz. Otros presidiarios cuyas celdas estaban cerca de la de Rodríguez Cristóbal, dijeron que la noche antes de su muerte escucharon ruidos extraños en la celda del boricua.
Las organizaciones independentistas calificaron el hecho como otro asesinato y encubrimiento como el de Cerro Maravilla y el entonces gobernador de Puerto Rico, Rafael Hernández Colón, solicitó una investigación que nunca produjo conclusiones.
A su muerte dejó un hijo de 8 años de edad y una hija de meses de nacida.

Arnaldo Darío Rosado

Fecha de Nacimiento:
23 de noviembre de 1953
Fecha de su asesinato:
25 de julio de 1978 (24 años de edad)

Asesinado en emboscada de policías en Cerro Maravilla.

Arnaldo Darío Rosado nació el 23 de noviembre de 1953 en el Viejo San Juan.  Fueron sus padres Juana Torres Aymat y Pablo Rosado.  Arnaldo completó su cuarto año de Escuela Superior y se dedicó a trabajar como obrero de una fábrica de galletas.  Arnaldo fue autodidacta ya que era un ávido lector de literatura variada, especialmente la relacionada con los procesos políticos de Puerto Rico y América Latina.  Escribía poemas, ensayos e intercambiaba correspondencia con amigos de América Latina.
Desde muy temprano en su vida Arnaldo se identificó  con la lucha por la independencia.  Perteneció a la Liga Socialista en la cual participó de múltiples actividades en pro de la liberación de Puerto Rico.  Los días que precedieron el 25 de julio de 1978, Arnaldo fue estimulado a participar en una visita al Cerro Maravilla para alegadamente apoderarse de las torres de control y, junto a Carlos Soto Arriví, dar un mensaje al pueblo.  Fue Alejandro González Malavé, agente encubierto de la Policía de Puerto Rico, quien organizó este movimiento y dirigió todo el plan. 
Ese día (25 de julio de 1978)  Alejandro González Malavé condujo a Arnaldo y Carlos al Cerro Maravilla donde fueron entrampados y asesinados por miembros de la Policía que los estaban esperando allí.  Al día de hoy se han encausado por estos asesinatos a los policías que participaron del operativo y los fiscales que encubrieron fueron desaforados de la práctica de la abogacía. A pesar de que no se ha podido probar, existe evidencia que apunta a que pudo haber autores intelectuales de este crimen en altas esferas del gobierno, con el conocimiento de  las autoridades federales.
Al momento de su muerte Arnaldo estaba casado con Ángela Rivera y tenía un hijo de año y medio de edad, Manuel Lenin Rosado Rivera.

Carlos Enrique Soto Arriví

Fecha de Nacimiento:
8 de diciembre de 1959
Fecha de su asesinato:
25 de julio de 1978 (18 años de edad)

Asesinado en emboscada de policías en Cerro Maravilla.

Estudiante, hijo del escritor Pedro Juan Soto. Desde muy joven, se vinculó al movimiento estudiantil e independentista. Era un estudiante de honor que amaba la literatura y la lectura en general. Tenía mucha facilidad para aprender idiomas.
Soto Arriví tenía 18 años cuando junto con Arnaldo Darío Rosado murió víctima de un operativo policíaco en el Cerro Maravilla el 25 de julio de 1978. Los jóvenes fueron conducidos a una torre de televisión en el área mediante un plan del agente encubierto de la policía Alejandro González Malavé para tomar la torre y transmitir un mensaje al pueblo, pero fueron emboscados y asesinados por un contingente de policías que los esperaron desde la víspera y que los mataron después de rendirse y estando de rodillas.
El gobierno de Carlos Romero Barceló de inmediato exoneró de culpa a los policías y los declaró héroes alegando que actuaron en defensa propia ante un ataque terrorista. El Departamento de Justicia validó la versión oficial, pero la opinión pública adversa y la persistente investigación del periódico The San Juan Star llevó al Senado (controlado por la oposición política) a realizar su propia investigación (1981-84) y descubrió el doble asesinato, planificado y encubierto por las autoridades.
A consecuencia de la pesquisa senatorial, los fiscales del Departamento de Justicia que realizaron las investigaciones oficiales fueron acusados y desaforados como abogados, unos por varios años otros perdieron sus licencias para siempre.
La mayoría de los policías que participaron del operativo fueron convictos de perjurio en el tribunal federal por mentir en la investigación y condenados por asesinato en segundo grado en el Tribunal Superior puertorriqueño conforme a la evidencia recopilada en la pesquisa del Senado.
A pesar de que no se ha podido probar, existe evidencia que apunta a que pudo haber autores intelectuales de este crimen en altas esferas del gobierno, con el conocimiento de las autoridades federales.

MESES ANTES DEL ASESINATO DE SU HIJO FBI CONOCÍA DE COMPLOT PARA ASESINAR A JUAN MARI BRÁS

Comunicado de Prensa

 

2 de diciembre de 2009: Miembros de la Comisión por la Verdad y la Justicia develaron hoy una serie de documentos desclasificados del Buró Federal de Investigaciones (FBI) que confirman que, en enero de 1976, dos meses antes del asesinato de Santiago Mari Pesquera, el FBI sabía que existía un complot entre miembros del exilio cubano para asesinar al dirigente independentista Juan Mari Brás. En aquel entonces, Mari Brás era candidato a la gobernación por el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP). En marzo de ese mismo año, su hijo Santiago Mari Pesquera fue asesinado. Mari Brás y su familia nunca fueron advertidos del complot ni de las amenazas sobre sus vidas.

Como cuestión de hecho, el FBI tuvo conocimiento del complot para asesinar a Mari Brás al menos desde noviembre de 1975. En el documento número 105-2478, fechado a 29 de marzo de 1976 y originado en Miami, Florida, se expresa que, en noviembre de 1975, un agente del FBI dio cuenta de lo siguiente: “PEREZ DORESTE said that Reinol Rodríguez of San Juan, Puerto Rico has in the past been discussing the possible assassination of JUAN MARI BRÁS, who is Secretary General of Partido Socialista Puertorriqueño and who is also very pro-Castro, and that FRANK CASTRO has authorized RODRIGUEZ to work on a plan to kill JUAN MARIE BRAS. No further details were mentioned regarding this possible plan”.

En otro informe del FBI sobre acciones realizadas por el Frente de Liberación Nacional de Cuba, el documento #105-21892 indica que, en enero de 1976, se enviaron rifles y mirillas telescópicas a Puerto Rico para asesinar al líder del Partido Socialista Puertorriqueño.

Actualmente, Reynol Rodriguez Gonzalez residen en Miami y es Jefe Militar del grupo paramilitar del exilio cubano, Alpha 66. Frank Eulalio Castro Paz reside en República Dominicana.

Son muchas las preguntas que nos hacemos a raíz de del hallazgo de estos documentos”, dijo Rosa Mari Pesquera, portavoz de la Comisión Por la Verdad y la Justicia. “¿Qué pasó entre enero y marzo de 1976? ¿Por qué en enero se sabía de un complot para asesinar a Mari Brás y dos meses después ejecutaron a su hijo? ¿Quién dio la orden para cambiar de víctima? ¿Qué relación hay entre ambas conspiraciones y qué papel jugó el FBI en cada una de ellas? ¿Por qué Reinol Rodríguez y Frank Castro conspiraban con la anuencia del FBI? ¿Por qué, a casi 34 años, aún no se han encausado a los autores intelectuales de este crimen? Por otro lado, ¿por qué, si el FBI sabía de esa conspiración para asesinar a Mari Brás, nunca se lo hizo saber ni propuso un protocolo de seguridad para el entonces candidato a la gobernación? El hallazgo de estos documentos reitera lo que siempre hemos sostenido: que el FBI sirvió, cuando menos, de encubridor, si no incluso de co-autor de este crimen. Este fue un asesinato político con el fin de destruir a Juan Mari Brás, a su familia y al movimiento independentista”.

Sobre lo descubierto en los documentos del FBI el Lcdo. Juan Mari Brás declaró que “No nos sorprende, porque estamos acostumbrados a ser víctimas de la represión más innoble y cruel por parte del gobierno norteamericano y sus representantes en Puerto Rico. Esto debe servir de enseñanza al pueblo de puertorriqueño sobre la naturaleza del colonialismo y de cómo las autoridades estadounidenses, por el mero hecho de ser independentista, nos han sometido a los métodos y acciones represivas más repudiables, como fue el asesinato de nuestro hijo Chagui.”

A raíz de que miembros de la Comisión por la Verdad y la Justicia encontraran estos reveladores documentos, el periódico Claridad, representado por su director, Gervasio Morales Rodríguez, hizo una petición oficial al FBI y otras nueve agencias federales para que entreguen toda información y documentos relacionados a ambas conspiraciones y a las personas de Juan Mari Brás, Paquita Pesquera Cantellops y Santiago Mari Pesquera.

Juan Mari Brás es director fundador, miembro de la Junta Directiva y columnista regular del periódico Claridad”, sostuvo Gervasio Morales Rodríguez, director del Semanario, durante la conferencia de prensa. “Al saber que existió un complot para asesinarlo, es nuestra responsabilidad periodística, política y humanitaria lograr que se revele toda la verdad, toda la información que durante décadas se ha escondido acerca del daño que hicieron, no sólo a él, a su hijo y a su familia sino a todo un movimiento de liberación”.

Santiago Mari Pesquera fue asesinado el 24 de marzo de 1976, cuando tenía 23 años. Mari Brás era entonces Secretario General y candidato a la gobernación por el Partido Socialista Puertorriqueño. El país vivía un momento histórico en medio del ambiente de persecución y criminalización institucional del independentismo. Mari Brás era una figura prominente del movimiento, y él y su familia habían sido objeto de múltiples amenazas y atentados, incluyendo la colocación de artefactos explosivos en sus residencias y automóviles. Esto, unido al hecho de que en la Policía operaba una banda de agentes corruptos y represores controlados por el FBI, y que el Departamento de Justicia cometió una serie de irregularidades en la investigación y procesamiento del único sospechoso oficial del crimen, dejaron a la familia y al movimiento independentista insatisfechos con el resultado de la pesquisa y el juicio en el cual resultó convicto Henry Walter Coira Story.

 

 

Contactos:

Rosa Mari Pesquera – 787.692.6263 ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )

Mari Mari Narváez - 787.309.6645 ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )

 


 

 

 

 

Misión

Esclarecer
por completo los asesinatos políticos cometidos por individuos apoyados o dirigidos por instituciones del gobierno, como la Policía de Puerto Rico, el FBI y el espionaje militar, incluyendo la Inteligencia Naval de Roosevelt Roads.

Desenmascarar
todo el encubrimiento político e institucional del Gobierno de
Puerto Rico y el de Estados Unidos, desarrollado durante décadas para
esconder los responsables de estos crímenes, en complicidad con algunos
sectores privados de nuestra sociedad.

Crear conciencia
sobre la atrocidad de los asesinatos políticos y la
necesidad de que nunca jamás vuelvan a ocurrir.

Propósito

Desarrollaremos este trabajo en varios frentes:

I. Investigación

Acopiaremos toda la información que podamos con nuestros recursos para
desentrañar la verdad. Solicitaremos de las instituciones gubernamentales
todos los documentos que sean necesarios para confirmar la identidad de los
autores e impulsar su encauzamiento por estos asesinatos.

II. Divulgación
Daremos a conocer a todo el pueblo de Puerto Rico y en el exterior la verdad
según vaya surgiendo de nuestras investigaciones y haremos campañas para
garantizar que el gobierno asuma su responsabilidad de esclarecer los hechos
y enjuiciar a los culpables.

III. Legal
Usaremos todo recurso legal que conduzca a desentrañar la verdad y a la
acusación de los asesinos.